¿Alguna vez se ha preguntado por qué los aviones no pueden volar a cierta altitud? Los aviones típicos, tal y como los conocemos, normalmente no vuelan por encima del nivel de vuelo (FL) 550, o 55 000 pies, es decir, aproximadamente 17 kilómetros. Algunos pueden volar un poco más alto, como el Concorde, retirado del servicio hace tiempo, o los aviones militares o de investigación, y, en algunos países, se prestan servicios de control del tráfico aéreo hasta FL 660, unos 20 kilómetros, aunque la mayoría de los aviones no pueden operar a esas alturas.
Para responder a la pregunta inicial, el límite de altitud de la mayoría de las aeronaves se debe a las limitaciones de su diseño, en particular, el rendimiento del motor, la sustentación que pueden generar, la presurización de la cabina y la dependencia de los sistemas de navegación terrestres. A altitudes extremas, la densidad del aire es demasiado fina para los motores de reacción convencionales, y las ayudas terrestres para la navegación aérea más antiguas no están homologadas y no son fiables en altitudes más altas.
Pero hay más «espacio aéreo» allí arriba. Aún no hay fronteras claramente definidas o acordadas, pero entre el cielo por donde vuelan los aviones y lo que conocemos como «espacio», hay una zona a la que la EASA se refiere como «espacio aéreo superior», que también puede utilizarse para servicios y transporte aéreo. Aunque algunas aeronaves ya pueden operar en esas alturas, es necesario un mayor desarrollo para ampliar sus capacidades y favorecer el uso regular de este espacio.
Con una industria aeronáutica en constante evolución, las operaciones en el espacio aéreo superior podrían constituir una gran innovación. Y dado que la EASA quiere estar preparada para ello, ya está estudiando detenidamente el impacto, las posibilidades, los retos y un posible marco regulador para las operaciones del espacio aéreo superior.


La línea de Kármán, generalmente considerada como el «comienzo del espacio».
Operaciones en el espacio aéreo convencional
Operaciones en el espacio aéreo superior
Espacio
Usos y ventajas
Diferentes tipos de aeronaves poblarán el espacio aéreo superior, como los denominados sistemas de plataformas de gran altitud (o pseudosatélites) y globos, que pueden mejorar los servicios que todos utilizamos, como las telecomunicaciones o la navegación, por ejemplo, y proporcionar mejores herramientas para la investigación científica. El sector también está estudiando las aeronaves supersónicas e hipersónicas de pasajeros, que harían que el transporte aéreo fuera mucho más rápido, y las cápsulas transportadas por globos estratosféricos para el turismo «cerca del espacio». Por lo tanto, los tipos de aeronaves serán muy diversos, abarcando desde los muy lentos hasta los muy rápidos.
Las investigaciones que tienen por objeto hacer posible las operaciones en el espacio aéreo superior reportarán ventajas en otros ámbitos, incluida la aviación convencional, especialmente en términos de innovación y rendimiento medioambiental. También puede aportar beneficios socioeconómicos al generar más empleo. Hemos analizado detenidamente las ventajas del espacio superior y las aeronaves que utilizarán este espacio en el artículo: Operaciones en el espacio aéreo superior: ¿Qué se puede esperar?
Mirando hacia el futuro: La labor de la EASA en relación a las operaciones en el espacio aéreo superior
En 2023, la EASA publicó una propuesta de Hoja de ruta sobre operaciones en el espacio aéreo superior, que hacía una evaluación inicial pero exhaustiva de los retos que plantearán las futuras operaciones en el espacio aéreo superior.
La labor de la Agencia en este ámbito continúa con los siguientes objetivos:
- mejorar los conocimientos técnicos de las instituciones de la Unión Europea y del público sobre las futuras operaciones del espacio aéreo superior;
- proporcionar datos científicos que respalden la toma de decisiones futuras;
- llevar a cabo evaluaciones de impacto de la normativa y análisis de lagunas, sobre la base de datos científicos y objetivos;
- desarrollar un marco regulador que permita las operaciones del espacio aéreo superior en el espacio aéreo de la Unión Europea sobre la base de opciones validadas.
Para lograr lo anterior se aquí a finales de 2027, la EASA está llevando a cabo una serie de actividades destinadas a:
- crear conciencia sobre las operaciones en el espacio aéreo superior;
- realizar estudios científicos que abarquen temas como la seguridad, la sostenibilidad, la ciberseguridad, la salud humana y las normas médicas;
- redactar un anuncio de modificación propuesta, una de las etapas del proceso de elaboración de normas, para las operaciones del espacio aéreo superior. Puede obtener más información sobre la elaboración de la reglamentación en EASA Light.
Puede seguir los avances y estudios sobre operaciones en el espacio aéreo superior en EASA Pro (disponible solo en inglés).
Explorar el espacio aéreo superior plantea una amplia gama de oportunidades y retos y, sin duda, todavía quedan muchas preguntas por responder. Aunque la tecnología aún está en fase de desarrollo, ya se están realizando prototipos y vuelos de demostración en todo el mundo. En los próximos años, los resultados de las investigaciones, las pruebas de funcionamiento y la reglamentación irán definiendo progresivamente la forma en que se pueden introducir de manera segura las operaciones en el espacio aéreo superior en Europa.
Las operaciones en el espacio aéreo superior son un tema de interés mundial, y la EASA está trabajando en coordinación con socios internacionales, incluidas otras autoridades aeronáuticas nacionales y organizaciones como la OACI, para apoyar un enfoque armonizado de las operaciones futuras. Todo este trabajo preliminar de la EASA es necesario para garantizar un continuo de seguridad y que la seguridad se mantenga al más alto nivel y sea proporcional al tipo de operaciones. Aunque aún pueden pasar algunos años antes de que se produzcan más avances en el espacio aéreo superior, el trabajo de la EASA en este ámbito es otro ejemplo del compromiso de la Agencia con la innovación y la seguridad aérea, en un cielo sin límites.