Operaciones en el espacio aéreo superior: ¿Qué se puede esperar?

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Para la EASA, el espacio aéreo superior es el área que se encuentra por encima de la zona en la que normalmente vuelan los aviones y por debajo del «espacio», donde se puede generar una elevación o flotabilidad insuficientes para las operaciones habituales de las aeronaves, aunque los límites de este espacio aéreo superior aún no se han definido o acordado a escala mundial. 

Explicamos los aspectos básicos en el artículo: Operaciones en el espacio aéreo superior: ¿Y si el límite no fuera el cielo? 

En este artículo, profundizamos en los nuevos diseños de las aeronaves que pueden utilizar el espacio aéreo superior y las ventajas que la sociedad puede esperar de las operaciones en el espacio aéreo superior.

ilustración que muestra los iconos de las aeronaves en el espacio aéreo superior¿Qué tipo de aeronaves podrían utilizar el espacio aéreo superior y con qué fines?

Diferentes tipos de aeronaves pueden operar en el espacio aéreo superior a velocidades muy diferentes, desde muy lentas hasta ultrarrápidas. También es una zona de tránsito para las aeronaves que se dirigen al espacio. Aquí nos centraremos en las aeronaves que operarán en el espacio aéreo superior, que en su mayor parte entrarían en el ámbito de competencias de la EASA, siempre que se ajusten a la definición de aeronave civil.

Sistemas de plataformas de gran altitud (o pseudo satélites)

Se espera que estos constituyan la mayoría de las aeronaves que circulen en el espacio aéreo superior. Se trata de vehículos muy ligeros, de gran envergadura, a menudo mayor que las de los aviones convencionales. Normalmente se alimentan de la energía solar a través de placas solares y pueden permanecer en el espacio aéreo durante mucho tiempo, planeando lentamente. Los sistemas de plataforma de gran altitud pueden utilizarse, entre otras cosas, para las telecomunicaciones, la navegación y la observación de la Tierra. Tienen el potencial de sustituir o complementar los servicios prestados por satélites artificiales en órbita terrestre baja. Su ventaja es que se pueden desplegar rápidamente, bajarlos a tierra para actualizarlos y volverlos a lanzar al espacio aéreo superior. A pesar de su nombre, se consideran aeronaves y, por lo tanto, entran dentro del ámbito de competencia de la EASA.

Globos

Los globos pueden alcanzar altitudes mucho más elevadas que los sistemas de plataformas de gran altitud, a menudo superiores a 30 kilómetros en la estratosfera. Algunos alcanzan o superan incluso los 40 kilómetros de altitud. Al igual que los sistemas de plataformas de gran altitud, son reutilizables, capaces de descender, de ser recuperados para su mantenimiento y actualización y pueden lanzarse de nuevo. Utilizan helio o hidrógeno para su elevación y se mantienen principalmente estacionarios debido a patrones de viento estratosférico predecibles. Sus aplicaciones incluyen, por ejemplo, la investigación científica, la conectividad a internet, la observación de la Tierra y la vigilancia militar. Otro uso interesante de los globos es el llamado turismo «cercano al espacio», en el que la industria puede ofrecer a los pasajeros una puerta de entrada al límite del espacio sin necesidad de cohetes. Estos globos permiten ascender suavemente hasta la estratosfera, donde los viajeros pueden observar la curvatura de la Tierra y la oscuridad del espacio desde una cápsula presurizada. En comparación con los sistemas de plataformas de gran altitud, los globos son menos costosos y tienen mayor autonomía, pero sus retos son la deriva a causa del viento y la limitación de la carga útil.

Aeronaves supersónicas e hipersónicas

Este tipo de aeronaves podrían utilizarse para el transporte de pasajeros y mercancías, volando a mayor altura y mucho más rápido. Una aeronave supersónica es la que supera la velocidad del sonido, es decir, una velocidad superior a 1 236 kilómetros por hora. En el caso de las aeronaves hipersónicas, la velocidad es cinco veces superior a la velocidad del sonido (más de 6 000 kilómetros por hora). ¡Imagine volar de Portugal a Nueva Zelanda en solo unas horas! El transporte de alta velocidad, sin embargo, solo puede ser viable si es asequible para los pasajeros y se realiza de una manera sostenible desde el punto de vista medioambiental. El impacto en el medio ambiente y la contaminación por ruido de estas operaciones sigue siendo un reto que debe abordarse antes de que estas operaciones puedan formar parte de nuestras vidas.   

Ventajas derivadas de las operaciones en el espacio aéreo superior y la investigación relacionada

Innovación

imagen futurista con tres manos, cada una sosteniendo una pieza de un rompecabezas, ajustando las piezas entre sí.Las operaciones en el espacio aéreo superior requieren un enfoque diferente al de las operaciones aéreas o espaciales tradicionales, lo que da lugar a conceptos y descubrimientos innovadores que tienden a tener un efecto indirecto. La investigación puede dar lugar a mejoras, por ejemplo, en los ámbitos del diseño, la propulsión, la generación de energía solar, los sistemas autónomos, los materiales compuestos ligeros, las tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía, por citar algunas, que pueden reforzar la innovación aeroespacial e industrial en general.

Medio ambiente

Como se ha mencionado anteriormente, algunas de las aeronaves que podrían operar en el espacio aéreo superior utilizan tecnologías más ecológicas, como la energía solar y el hidrógeno. Si estas aeronaves pudieran sustituir a los satélites, cuyo lanzamiento requiere propulsión por cohetes (lo que implica más combustible fósil y menos recursos ecológicos), se obtendrían beneficios medioambientales. Además, los sistemas de plataformas de gran altitud y los globos pueden recuperarse más fácilmente, lo que reduce la cantidad de «basura espacial». Estos sistemas también pueden contribuir a la investigación sobre el clima y la atmósfera, apoyando una mejor comprensión y mitigación de los retos medioambientales mediante un seguimiento continuo y de alta resolución de la superficie y la atmósfera de la Tierra.

Velocidad 

El espacio aéreo superior ofrece la posibilidad de viajar más rápido, lo que resulta útil, por ejemplo, en caso de emergencias. Puede permitir el rápido despliegue de infraestructuras críticas o la entrega de suministros médicos o humanitarios urgentes a zonas remotas o aisladas.

Conectividad

Las plataformas que operan en el espacio aéreo superior pueden mejorar las comunicaciones globales al proporcionar conectividad de banda ancha a regiones desatendidas, contribuyendo así a reducir la brecha digital. También pueden complementar a los satélites., mejorar la resiliencia y reducir la latencia en las redes globales.

Observación y seguridad

Las operaciones en el espacio aéreo superior ofrecen capacidades mejoradas para la observación de la Tierra, la vigilancia medioambiental y la vigilancia fronteriza o marítima. También pueden proporcionar datos valiosos para la agricultura y la gestión de catástrofes.

Crecimiento económico y cooperación 

Las actividades en el espacio aéreo superior pueden estimular nuevos mercados, crear empleo y fomentar la colaboración internacional en materia de regulación y mejores prácticas. El desarrollo de marcos de gobernanza para este ámbito fomenta la transparencia, la seguridad y el uso sostenible del espacio cercano, al tiempo que refuerza la cooperación entre los sectores de la aviación y el espacio.

Como puede ver, incluso antes de que se lleven a cabo operaciones a gran escala en el espacio aéreo superior, ya podemos empezar a beneficiarnos del trabajo realizado para hacer realidad dichas operaciones. La EASA también participa en la investigación y el seguimiento de los avances del sector para apoyar la innovación y garantizar que la aviación siga siendo segura y tenga un impacto cada vez menor en el medio ambiente. Puede seguir todas las novedades en EASA Pro (disponible solo en inglés).